Prejubilándome sentimentalmente. Adquiero la baja ocasional, la uno con las vacaciones y cuando éstas finalicen… presentaré mi carta formal de dimisión. Alejándome porque no es que huya… es que estoy hasta las narices. No dejarse llevar por los impulsos… reacciones, ni físicas, ni especulativos, y ni mucho menos sentimentales. Y es que justo ahora me estoy dando cuenta de que no sé nada de ti, no sé quién eres… se poco más de cómo sueles ser. Y, en mi lugar… pocas personas sabrían hacer poco más que echarse las manos a la cabeza. Ahora ya no sé si estas dolido… o si sabes cómo retirarte con caballerosidad. Posiblemente seas otro más… de esos que juegan a decir cosas que no suenan mal, a besar y acariciar… y que cuando nota cierto acercamiento personal, se va.
2/4/09
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario